“No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo. Hace un año, hace seis meses, creía que era un artista. Ya no lo pienso, lo soy. Todo lo que era literatura se ha desprendido de mí. Ya no hay más libros que escribir, gracias a Dios.”
“No es un libro en el sentido ordinario de la palabra. No, es un insulto prolongado, un escupitajo a la cara del Arte, una patada en el culo a Dios, al Hombre, al Destino, al Tiempo, al Amor, a la Belleza… a lo que os parezca.”
“Cuando todo vuelva a retirarse a la matriz del tiempo, reinará el caos de nuevo, y el caos es la partitura en la que está escrita la realidad. Tú, Tania, eres mi caos. Por eso canto.”
“El canguro tiene un doble pene: uno para los días de entre semana y otro para las fiestas. Duermevela.”
“De todos esos judíos, la más encantadora es Tania, y por ella también yo me volvería judío. ¿Por qué no? Yo hablo como un judío. Y soy feo como un judío. Además, ¿quién odia más a los judíos que un judío?”
“Y, cuando vuelve, viene limpiándose los dientes con un palillo y le cuelga un poco de huevo de la perilla. Come en el restaurante por consideración hacia mí. Dice que le duele darse una comilona mientras le miro.”
“Después de mí, puedes recibir garañones, toros, carneros, ánades, san bernardos. Puedes embutirte el recto con sapos, murciélagos, lagartos. Puedes cagar arpegios, si te apetece, o templar una cítara a través de tu ombligo.”
“Lo malo de Irene es que tiene una maleta en lugar de un coño. Quiere cartas voluminosas para embutirlas en su maleta. Inmensas, avec des choses inouïes.»
“como dice Sylvester, un hombre que nunca ha padecido una neurosis no sabe lo que es sufrir.”
“Hay personas que no pueden resistir el deseo de meterse en una jaula con fieras y dejarse despedazar. Se meten en ella hasta sin revólver ni látigo. El temor las vuelve temerarias… Para el judío, el mundo es una jaula llena de fieras. La puerta está cerrada y él está dentro sin látigo ni revólver. Su valor es tan grande, que ni siquiera huele los excrementos en el rincón. Los espectadores aplauden, pero él no oye. Según cree, el drama está ocurriendo dentro de la jaula. Piensa que la jaula es el mundo. Al encontrarse de pie ahí, solo e indefenso, y con la puerta cerrada, descubre que los leones no entienden su lengua. Ningún león ha oído hablar nunca de Spinoza. ¿Spinoza? Pero si ni siquiera pueden hincarle el diente.”
“Junto a la perfección de Turgueniev coloco la perfección de Dostoyevski. (¿Hay algo más perfecto que El eterno marido?)”
“La época exige violencia, pero sólo estamos obteniendo explosiones abortivas. Las revoluciones quedan segadas en flor, o bien triunfan demasiado de prisa. La pasión se consume rápidamente. Los hombres recurren a las ideas, comme d’habitude. No se propone nada que pueda durar más de veinticuatro horas. Estamos viviendo un millón de vidas en el espacio de una generación. Obtenemos más del estudio de la entomología, o de la vida en las profundidades marinas, o de la actividad celular…”
“Las personas son como los piojos: se te meten bajo la piel y se entierran en ella. Te rascas y te rascas hasta hacerte sangre, pero no puedes despiojarte permanentemente.”
“Las mujeres se levantan para ofrecerme sus asientos. Ya nadie me empuja con rudeza. Estoy encinta. Ando como un pato, con mi enorme vientre apretado contra el peso del mundo.”
“Hemos elaborado una nueva cosmogonía de la literatura, Boris y yo. Será una nueva Biblia: El último libro. Todos los que tengan algo que decir lo dirán aquí… anónimamente. Vamos a agotar el siglo. Después de nosotros, ningún otro libro… durante una generación, por lo menos.”
“Durante cien años o más, el mundo, nuestro mundo, ha estado muriendo. Y, en estos cien últimos años aproximadamente, ningún hombre ha sido lo bastante loco como para meter una bomba por el ojo del culo a la creación y hacerla saltar por los aires. El mundo está pudriéndose, muriendo poco a poco. Pero necesita el coup de grâce, necesita saltar en pedazos. Ninguno de nosotros está intacto, y, sin embargo, tenemos en nuestro interior todos los continentes y los mares que separan los continentes y las aves del aire. Vamos a consignar la evolución de este mundo que ha muerto, pero que no ha recibido sepultura. Estamos nadando en la superficie del tiempo y todo lo demás ha naufragado, está naufragando, va a naufragar.”
“¿Qué necesidad tengo de dinero? Soy una máquina de escribir. Se ha apretado el último tornillo. La cosa fluye. Entre la máquina y yo no hay separación. Yo soy la máquina…”
“Vuestra cercanía es la cercanía de los planetas. Yo soy el vacío entre vosotros. Si me retiro, no tendréis vacío en el que poder moveros.”
“Aquí se puede leer en las paredes dónde vivieron Zola y Balzac y Dante y Strindberg y todos los que alguna vez fueron algo. Todo el mundo ha vivido aquí en un momento o en otro. Nadie muere aquí…”
“Yo pensaba que un pájaro no podía volar, si se le mojaban las alas.”
“¿Cómo diablos va a escribir uno, cuando no sabe dónde va a sentarse al cabo de media hora?” “Hasta una novela mala requiere una silla en que sentarse y un poco de aislamiento.”
“Un hombre cortado en rodajas… ¡No podéis imaginar lo furioso que estoy por no haber pensado en un título así! ¿Dónde está ese tío que escribe «el mismo visto por su amante… el mismo visto por… el mismo…» ¿Dónde está ese tipo? ¿Quién es? Quiero darle un abrazo. Desearía con toda el alma haber tenido suficiente inteligencia como para imaginar un título así…”
“Todos estamos muertos, o agonizantes, o a punto de morir. Necesitamos buenos títulos. Necesitamos carne -rodajas y rodajas de carne-, filetes jugosos, bistecs, riñones, criadillas, mollejas.”
“Cómo puede un hombre vagar por ahí todo el día con el estómago vacío, e incluso tener una erección de vez en cuando, es uno de esos misterios que los «anatomistas del alma» explican con demasiada facilidad.”
“Me daba placer sentarme en la terraza del pequeño tabac y observarla ejercer su oficio, observar cómo recurría con otros a las mismas muecas, a los mismos trucos, que había usado conmigo. «¡Está trabajando!»: eso era lo que pensaba yo al respecto, y observaba sus transacciones con aprobación. Más adelante, cuando me hube aficionado a Claude, y la veía noche tras noche en su sitio de costumbre, con su redondo culito cómodamente hundido en el asiento de felpa, sentía una especie de rebelión inexpresable contra ella; me parecía que una puta no tenía derecho a estar allí sentada como una dama, esperando tímidamente a que alguien se acercara, mientras bebía a sorbitos su chocolat, pero no alcohol. Germaine era una buscona. No esperaba a que te acercases de ella: era ella la que te abordaba y te capturaba.”
“No miraba fijamente al techo con ojos inexpresivos ni contaba las chinches en el empapelado de la pared; ponía los cinco sentidos en lo que estaba haciendo, decía lo que un hombre quiere oír cuando está montando a una mujer.”
“A lo largo de los Campos Elíseos, las ideas manan de mí como el sudor. Tendría que ser lo bastante rico como para tener una secretaria a la que poder dictar mientras camino, pues las mejores ideas siempre se me ocurren cuando estoy lejos de la máquina.”
“Pero ¡no hay remedio! En Europa te acostumbras a no hacer nada. Te pasas el día con el culo pegado a la silla y gimiendo. Te contagias. Te pudres.”
“«¡Odio París! -gime-. Todos esos estúpidos que se pasan el día jugando a las cartas… ¡míralos! ¡Y escribir! ¿De qué sirve poner una palabra tras otra? Puedo ser un escritor sin escribir, ¿no es cierto? ¿Qué demuestra el hecho de que escriba un libro? Y, en cualquier caso, ¿para qué queremos los libros? Ya existen demasiados libros…»
¡No te jade! Pero, si yo ya he pasado por todo eso: hace muchos años. Ya he superado mi juventud melancólica.”
“Cuando pienso en Tania metiéndose en la cama con esa vejiga reventada, me irrito. Pensar que un imbécil pobre y mustio, con vulgares obras de Broadway bajo la manga, está orinando en la mujer que amo.”
“El universo ha empequeñecido; sólo tiene una manzana de largo y no hay estrellas ni árboles ni ríos. La gente que vive aquí está muerta (…) Gente ya muerta intenta desesperadamente subir a la horca, pero la rueda gira demasiado de prisa…”
“¡Los libros que había leído… a los dieciocho años! No sólo Homero, Dante, Goethe, no sólo Aristóteles, Platón, Epicteto, no sólo Rabelais, Cervantes, Swift, no sólo Walt Whitman, Edgar Allan Poe, Baudelaire, Villon, Carducci, Manzoni, Lope de Vega, no sólo Nietzsche, Schopenhauer, Kant, Hegel, Darwin, Spencer, Huxley… no sólo eso, sino también todos los autores menores entre ellos. Eso en la página 18. Alors, en la página 232 se derrumba y confiesa. No sé nada, reconoce. Conozco los títulos, he compilado bibliografías, he escrito ensayos críticos, he calumniado y difamado… Puedo hablar durante cinco minutos, o durante cinco días, pero después me agoto, quedo exprimido y seco.”
“No es difícil estar solo, si eres pobre y fracasado. Un artista siempre está solo… si es un artista.”
“Era su París. No hace falta ser rico, ni ser un ciudadano siquiera, para sentir de ese modo con respecto a París. París está lleno de gente pobre: la legión de mendigos más orgullosos y sucios que haya pisado la tierra, me parece a mí. Y, aun así, dan la impresión de estar en casa. Eso es lo que distingue al parisino de los habitantes de las otras metrópolis.”
“Nueva York hace que hasta un rico se sienta insignificante. Nueva York es frío, reluciente, maligno. Los edificios dominan. Hay una especie de frenesí atómico en la actividad que se produce; cuanto más furioso el ritmo, más empequeñecido el espíritu. Un fermento constante, pero igual daría que se produjera en un tubo de ensayo. Nadie sabe de qué se trata. Nadie dirige la energía. Estupendo. Grotesco. Desconcertante. Un tremendo impulso reactivo, pero completamente falto de coordinación.”
“Toda una ciudad erigida sobre el vacío abismo de la nada. Sin sentido. Sin el menor sentido. ¡Y la calle Cuarenta y Dos! La cima del mundo la llaman. ¿Dónde está el fondo, entonces?”
“El hombre que hay a mi lado está profundamente dormido. Parece un agente de bolsa, con su gran barriga y su bigote encerado. Me gusta así. Me gusta especialmente esa gran barriga y todo lo que ha contribuido a formarla. ¿Por qué no habría de dormir profundamente?”
“Se contuvo. Gran error, en mi humilde opinión. El arte consiste en llegar hasta las últimas consecuencias. Si comienzas con los tambores, tienes que acabar con dinamita, o TNT. Ravel sacrificó algo por la forma, por una verdura que la gente ha de digerir antes de irse a la cama.”
“Dondequiera que haya diez hindúes juntos, allí está la India con sus sectas y cismas, sus antagonismos raciales, lingüísticos, religiosos, políticos. En la persona de Gandhi están experimentando brevemente el milagro de la unidad, pero cuando desaparezca, se producirá un desplome, una recaída total en la rivalidad y el caos tan característicos del pueblo indio.”
“El enemigo de la India no es Inglaterra, sino América. El enemigo de la India es el espíritu del tiempo, la manecilla que no se puede volver hacia atrás. Nada podrá contrapesar ese virus que está envenenando el mundo entero. América es la encarnación misma de la perdición. Va a arrastrar al mundo entero hasta el abismo sin fondo.”
“Por una fracción de segundo quizá, experimenté esa claridad total que, según dicen, el epiléptico tiene el privilegio de conocer. En aquel momento perdí completamente la ilusión del tiempo y del espacio: el mundo desplegó su drama simultáneamente a lo largo de un meridiano sin eje. En aquella especie de eternidad pendiente de un hilo sentí que todo estaba justificado, supremamente justificado; sentí mis guerras interiores, que habían dejado esa pulpa y esos despojos; sentí los crímenes que bullían allí para surgir mañana en titulares sensacionales; sentí la miseria que estaba moliéndose a sí misma con almirez y mortero, la larga y triste miseria que se derrama gota a gota en pañuelos sucios. En el meridiano del tiempo no hay injusticia: sólo hay la poesía del movimiento que crea la ilusión de la verdad y del drama.”
“Todo se soporta –ignominia, humillación, pobreza, guerra, crimen, ennui— gracias al convencimiento de que de la noche a la mañana algo ocurrirá, un milagro, que vuelva la vida tolerable.”
“Y de ese tormento y miseria eternos no resulta ningún milagro, ni un vestigio microscópico de milagro. Sólo ideas, ideas pálidas, atenuadas, que hay que cebar mediante la matanza; ideas que brotan como bilis, como las tripas de un cerdo, cuando lo abren en canal.”
“¿Y si en el último momento, cuando la mesa del banquete esté puesta y resuenen los címbalos, apareciera de repente, y sin aviso alguno, una fuente de plata en la que hasta los ciegos pudiesen ver que no hay ni más ni menos que dos enormes chorizos de mierda?”
– Tengo todos los dientes podridos -dice, mientras hace gárgaras-. Es esta mierda de pan que te dan a comer aquí -abre la boca lo más posible y se baja el labio inferior-. ¿Ves? Tuve que sacarme seis ayer. Pronto voy a necesitar otra dentadura postiza.
“De todos modos, vente por aquí, porque me vuelvo loco hablando con estas tías estúpidas. Quiero hablar contigo de Havelock Ellis. ¡Joder! Hace tres semanas que saqué el libro y todavía no le he echado una ojeada. Se pudre uno aquí. ¿Quieres creer que todavía no he estado nunca en el Louvre… ni en la Comédie Française? ¿Vale la pena ir a esos sitios? En cualquier caso, supongo que te distrae en cierto modo. ¿Qué haces tú todo el día? ¿No te aburres? ¿Cómo te las arreglas para echar un polvo?”
“¿Para qué quiere uno los brazos y las piernas? No necesitas los brazos ni las piernas para escribir. Necesitas seguridad… paz… protección. Todos esos héroes que desfilan en sillas de ruedas… es una lástima que no sean escritores. Simplemente con que pudiera uno estar seguro de que, al ir a la guerra, sólo perdería las piernas… si pudiese uno estar seguro de eso, por mí que estallara una guerra mañana.”
“El libro ha de ser absolutamente original, absolutamente perfecto. Por eso es por lo que, entre otras cosas, le resulta imposible empezarlo. En cuanto se le ocurre una idea, empieza a impugnarla. Se acuerda de que Dostoyevsky la usó, o Hamsun, o algún otro autor.” “Y, por eso, en lugar de ponerse a escribir su libro, lee un autor tras otro para asegurarse absolutamente de que no va a hollar su propiedad privada. Y cuanto más lee, más desdeñoso se vuelve. Ninguno de ellos es satisfactorio; ninguno de ellos llega al grado de perfección que se ha impuesto a sí mismo.”
“Una vez fuera de su vista, nos echamos a reír histéricamente. ¡La dentadura postiza! Dijéramos lo que dijésemos del pobre diablo, y también dijimos cosas buenas de él, siempre acabábamos hablando de la dentadura postiza. Hay personas en este mundo cuya figura es tan grotesca, que hasta la muerte las vuelve ridículas.”
“¿Te has tirado alguna vez a una mujer que se hubiera afeitado el chocho? Es repulsivo, ¿verdad? Y también divertido. Cosa de locos. Ya no parece un chocho: es como una almeja muerta o algo así.»” “Estaba tan entusiasmado, que me olvidé de ella completamente. Nunca en mi vida he mirado un coño tan en serio. Daba la impresión de que nunca había visto uno. Y cuanto más lo miraba, menos interesante me parecía. Eso demuestra que no tiene nada de particular, especialmente cuando está afeitado. Lo que lo vuelve misterioso es el pelo.” “Sólo una vez vi un coño real en una estatua: era de Rodin. Tienes que ir a verlo alguna vez…”
“Cuando las miras vestidas, te imaginas toda clase de cosas: les confieres una individualidad, que desde luego no tienen. Lo que hay es una raja ahí, entre las piernas, y te excitas con ella… la mitad de las veces ni siquiera la miras.”
“los quince francos son como la causa primordial de las cosas y, en lugar de escuchar nuestra propia voz, en lugar de dar de lado a la causa primordial, seguimos asesinando y asesinando y cuanto más cobardes nos sentimos, más heroicamente nos comportamos, hasta que llega un día en que el fondo se desploma y de repente todos los cañones enmudecen y los camilleros recogen a los héroes mutilados y sangrantes y les prenden medallas en el pecho.”
“Cuando el mundo estalle y la última edición haya pasado a la imprenta, los correctores de pruebas recogerán sosegadamente todas las comas, puntos y comas, guiones, asteriscos, corchetes, paréntesis, puntos, signos de admiración, etc., y los colocarán en una cajita sobre la silla del director. Comme ça tout est réglé… »
“Un buen corrector de pruebas no tiene ambiciones, ni orgullo, ni mal humor. Un buen corrector de pruebas es como Dios Todopoderoso, está en el mundo pero no es de él. Sólo existe para los domingos.”
“Nunca he visto un lugar como París en lo que a variedad de viandas sexuales se refiere. En cuanto una mujer pierde un diente o un ojo o una pierna, se hace de la vida. En América se moriría de hambre, si no tuviera otra cosa que ofrecer que una mutilación.”
“En Rusia no quieren ver caras tristes; quieren que estés animado, entusiasta, alegre, optimista. Me pareció muy semejante a América. No nací con esa clase de entusiasmo.”
“Requiere más concentración detectar la falta de una coma que compendiar la filosofía de Nietzsche.”
“Todo lo que de valor hay en América, Whitman lo ha expresado, y no hay nada más que decir. El futuro es de la máquina, de los robots. Fue el Poeta del Cuerpo y del Alma, Whitman. El primer poeta y el último. Es casi indescifrable hoy, un monumento cubierto de jeroglíficos primitivos para los que no hay explicación.”
“Europa está saturada de arte y su suelo está lleno de huesos muertos y sus museos rebosan de tesoros saqueados, pero lo que Europa no ha tenido nunca es un espíritu libre, sano, lo que podríamos llamar un HOMBRE. Goethe fue lo más aproximado, pero Goethe fue un presuntuoso, en comparación. Goethe fue un ciudadano respetable, un pedante, un pelmazo, un espíritu universal, pero estampado con la marca de fábrica alemana, con el águila bicéfala. La serenidad de Goethe, su actitud tranquila, olímpica, no es sino el somnoliento letargo de una deidad burguesa alemana. Goethe es el fin de algo, Whitman es un comienzo.”
“Hasta ahora, mi idea, al colaborar conmigo mismo, ha sido abandonar el patrón oro de la literatura. En pocas palabras, mi idea ha sido presentar una resurrección de las emociones, describir la conducta de un ser humano en la estratosfera de las ideas, es decir, presa del delirio. Retratar a un ser presocrático, a una criatura mitad cabra, mitad Titán. En resumen, erigir un mundo sobre la base del omphalos, no sobre una idea abstracta clavada a una cruz. Aquí y allá podéis haberos topado con estatuas abandonadas, oasis desaprovechados, molinos de viento omitidos por Cervantes, ríos que corren montaña arriba, mujeres con cinco y seis senos dispuestos longitudinalmente, a lo largo del torso.”
GLOSSÁRIO:
ascuas: brasa
barrote = PT: “Pequena trave de madeira, de metal, que serve de sustentação de soalhos, telhados etc.”
cachivache: porcaria
canguelo: calafrios
chanclo: galocha
chinche: percevejo
chulo: cafetão
empalmarse: excitar-se = TO HAVE A BONE
escaparatista: vitrinista
estropajo: esponja de aço
gachí: mulher
mustio: murcho
perilla: cavanhaque
polvo: sexo
quevedo: pincenê
reja: grade
tamiz: peneira